domingo, 11 de junio de 2017

El poder y su juego. Mato y sigo tirando

El poder y su juego. Mato y sigo tirando.

El poder, ese oscuro mundo donde se deciden todos los designios del ser humano. Un mundo desconocido, y teñido de grandes dosis de terror 

El poder, es quien decide, qué cosas, cómo, y cuándo, se pueden hacer. 

Ese que siempre nos manda, 
Chicago 30 pasó,
 pero sobrevivió el alma, 
ese que manda y domina,
 y nadie a él se llama, 
secuaces tiene por miles,
 que a él entregan su alma,
 no piensan, ni razonan, ni sienten,
 solo asienten y rematan, 
que el ​gran poder​ lo ordena, 
ellos ejecutan y basta. 

Parece que ya no existen, 
que banalidad ingrata, 
existen y son tan fuertes,
que ni la sociedad escapa,
 a todos los designios,
 que proyectan por etapas,
 países, pueblos, culturas,
 continuamente desplazan, 
de su forma de sentir y de soñar,
 en la senda de la vida, 
sin estorbar en nada. 

Derechos que al nacer les dio, 
la Naturaleza pura y viva, 
de poder vivir tranquilos,
 del anochecer al alba,
 y del alba al anochecer, 
su trabajo, y sus entrañas, 
entregadas a poner, 
en cada acción, su alma, 
con el respeto más puro, 
hacia el credo que aman.

 La naturaleza les dio, 
La Fe, miembro En un ama dios Que, 
al que adoran sin temor,
 reflejando su figura,
en cualquier hecho de amor.

 Pero llega el otro ​el poder, 
el que por egoísmo mata, 
y debajo de aquel verde,
 encuentra metal, oro, plata, 
formas con las que dominar,
 sin piedad a otras razas, 

Y comienza un desencuentro, 
que torna los ríos de agua, 
en sangre, lágrimas y muertos,
 por... simplemente, por nada,
 porque unos seres viles, 
quieren mas de lo que gastan, 

Y poco a poco, siglo a siglo, 
imperios nacen y mueren, 
en tumultuosas batallas,
pero caen los que nunca, 
conocieron de venganza, 
los obliga ​el poder 
solo por la ambición de ser, 
el rey, el emperador, el jeque,
que más tiene, que más gana, 

Maldad que la historia ha escrito, 
que reventado de liebres, 
murió un noble romano, 
inventando el escabeche. 

Hoy en nuestra existencia, 
el poder se ha reformado, 
fácil, marcan las reglas. 
de los factores humanos 
disponen los contenidos,
 de los libros que estudiamos.

 ¿Cómo entonces podemos, 
si estamos aborregados,
 y un pastor ya tenemos,
 cada uno asignado? 
Sus acciones criticarlos.

 Nos visten de democracias, 
a las que nos presentamos, 
se reseñan los que ellos, 
previamente acordaron, 

Y nosotros borreguitos, 
a un pastor le ordenamos,
 que nos mande lo que fue, 
previamente diseñado, 
por los elementos de siempre, 
los del cajón desbordado.

 Y disfrutando  la suerte, 
de mil de miles de desgraciados,
 que el azar les ha llevado,
 a ser por ellos marcados,
 para entregarse a la muerte,
 como en e! ​Circo Romano. 

Venturin MP-2014 

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